Teatro de Cádiz

 (Texto de Juan de Dios Borrego, La configuración arquitectónica del romano de Cádiz, en Bernal, D. y Arévalo A., El theatrum Balbi de Gades, 2010)

Desde el descubrimiento del Teatro Romano de Cádiz en 1980, su proceso de excavación se ha dilatado de manera intermitente durante más de tres décadas, lapso durante el cual su estudio también ha pasado por diversos estadios, como puede desprenderse de un somero examen de la bibliografía generada. En este tiempo, el papel que las fuentes clásicas han tenido en el desarrollo de la investigación ha lastrado en demasía el conocimiento del edificio.

 

Entorno urbano del teatro de Cádiz, justo tras la catedral (Foto de A. Monterroso)

En el seno del Seminario de Arqueología de la UCO, el grupo de investigación del Teatro Romano de Córdoba, se propuso de una forma coherente con la línea de trabajo emprendida, una nueva vía con objeto de indagar que modelos arquitectónicos pudieron influir en la configuración del teatro en la Bética, así como su posible implantación y difusión en dicho marco geográfico. Fue en este ámbito y sobre unos planteamientos iniciales de A. Monterroso, donde nuestra atención se centro en el Teatro Romano de Cádiz, al ser este por su antigüedad el principal punto de referencia.

 

Teatro de Cádiz.  (Foto de A. Monterroso)

Las circunstancias aducidas llevaron a proponer en el año 2006 ante la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía en Cádiz un proyecto, cuya realización no hubiera sido posible sin su visto bueno y, especialmente, sin la colaboración y apoyo constante de D. Francisco Alarcón Castellano. Como premisa, la actuación que se planteo en el Teatro pretendió abrir una senda de estudio paralela a las ya abiertas y, de este modo, desarrollarse de manera no intrusiva con el yacimiento, es decir, sin que supusiera una afección directa al registro arqueológico, y de la forma más aséptica posible respecto a intervenciones previas.

Metodológicamente se han seguido dos líneas muy definidas. En primer lugar, la realización de un plano topográfico, puesto que consideramos que el Teatro ya había sido excavado en una extensión suficiente como para reconocer su estructura. En segundo lugar, la catalogación de la decoración arquitectónica recuperada en el transcurso de las excavaciones, a través de la cual poder definir, al menos parcialmente, parte de su programa ornamental. La finalidad de esta doble senda, no fue otra que la de proporcionarnos las herramientas adecuadas para el análisis de los restos ya exhumados.

 

Nueva planimetría del teatro romano de Cádiz e hipóteis de restitución (Planos de J.d.D. Borrego)

Lógicamente la realización de la nueva planimetría —realizada por los topógrafos J. Molina y J.A. Camino— ha permitido la correlación del yacimiento con otros restos arqueológicos dispersos por el parcelario del Barrio del Populo, pero sobretodo proporcionar una red altimétrica hasta el momento inexistente y fundamental para el análisis tridimensional de toda arquitectura.

 

 

Plantas de restitución de la cavea. A: Planta de cimientos.

B: Restitución de ima y media cavea,situación del frons pulpiti y scaenae frons y esquema teórico de la distribución de cada uno de los elementos de la cavea.

C: Propuesta del diámetro y modulación de la cavea. Hipótesis de cimentación de la summa cavea (J. D. Borrego)

 

Cronológicamente el despliegue de medios que se hace patente en la construcción del Teatro Romano de Gades únicamente encuentra justificación en la publica magnificentia ejercida por Balbo el Menor sobre su ciudad natal: no solo como forma de ostentación personal sino como práctica habitual de adhesión a la nueva política de Augusto y como medio de afirmación del poder imperial en las provincias. Debemos pensar que no solo se importo el material, sino también los arquitectos y con ellos artesanos, conocedores con toda seguridad de los planos del Teatro de Marcelo y del lenguaje artístico de moda en la Roma del momento.

 

Capitel y friso del frons pulpiti (Fotos de Juan de Dios Borrego)

A falta del hallazgo de testimonios epigráficos, el análisis de la planta y de los materiales nos llevan a plantear una fecha de construcción para el Teatro Romano de Cádiz comprendida entre mediados de la década de los añoos 20 a. C. e inicios de la siguiente (25–19 a. C.). El periodo propuesto es una laguna dentro de la vida de Balbo ya que sorprendentemente entre el 32 a. C., año en el que parece fue elegido cónsul sufectus, segun se identifica al L. Cornelius recogido en los fastos, y el ano 21–20 a. C., en el que fue nombrado por Augusto como procónsul de África, su rastro desaparece de las fuentes.  

Este trabajo establece aquí un punto y aparte respecto a las labores que en breve se emprenderán en el Teatro Romano de Cádiz de cara al 2012. En esta intervención

se deberé poner el énfasis en resolver un aspecto fundamental  que no es otro que el de documentar de manera fehaciente la secuencia arqueológica de época romana, aquilatando los usos y reformas del Teatro a lo largo de las distintas épocas. Asimismo, los próximos trabajos que se emprendan en el yacimiento nos servirán para contrastar o refutar el modelo de teatro que acabamos de ofrecer bajo lo que se ha considerado como una nueva perspectiva.

(n.d.e: Estas labores, junto con numerosas más, se realizan en el seno de un proyecto de investigación dirigido desde la Universidad de Cádiz por D. Bernal y A. Arévalo).